Expressa’t: Desprecio del Gobierno de Cerdanyola a una gran parte de los ciudadanos

Hoy es 12 de octubre. Fiesta de la Hispanidad. En Cerdanyola, población donde casi 21.000 personas de las 34.242 que acudieron a votar el pasado dia 27 de septiembre, se declararon no independentistas y, en consecuencia, tan catalanas como españolas, resulta que no tenemos derecho a que ondee hoy, en igualdad de condiciones, la bandera española en el mástil de la plaza del Ayuntamiento , tal y como el pasado dia 11 de septiembre ondeó la senyera.

ciutadansbandera¿Por qué? ¿Por qué, nuestro alcalde, no entiende que tiene un cargo que respetar? ¿Por qué no entiende que, lejos de ser simplemente Carles Escolà, es “el alcalde” de Cerdanyola, y en consecuencia debe representarnos a todos los cerdanyolenses y no solo a aquellos que tienen sus mismas ideas?

Los independentistas nos han dicho en innumerables ocasiones, que se ofenden sus sentimientos, que son “maltratados” por el gobierno español. Pero, ¿ y nosotros? ¿Es que acaso solo los independentistas tienen sentimientos y derecho a sentirse ofendidos? ¿Es que acaso hoy, en la ciudad de Cerdanyola no tenemos derecho a sentirnos dolidos, ofendidos y “maltratados” porque el gobierno local no ha querido hacer un gesto de cordialidad y respeto tan simple como es el izar la bandera española en el mástil, tal y como Ciutadans (C’s) le pidió expresamente la semana pasada?.

No se trata únicamente del hecho de colocar o no una bandera. Es mucho más que ese simple gesto.

Queremos hacer una reflexión a este gobierno, presidido por un alcalde que no representa a todos los ciudadanos de nuestra querida ciudad, que no toma decisiones porque solo quiere contentar a aquellos que le votaron, olvidándose del resto de ciudadanos, que antepone sus sentimientos y sus pensamientos a la objetividad y responsabilidad que un alcalde debe tener en el ejercicio de su cargo. Porque gobernar no significa hacer y respetar solo aquello que a un partido o, lo que es peor, a una persona, le gusta, sino tomar decisiones en beneficio de la comunidad respetando tanto tus creencias como las contrarias, invitando al diálogo y a la concordia. Esa es la grandeza del buen gobernante: crear el necesario y delicado equilibrio entre las diferentes sensibilidades de los ciudadanos que componen una ciudad para que todos convivamos pacífica y respetuosamente.

Hoy, Sr. Escolà y resto de equipo de gobierno, tenían Uds. una nueva oportunidad de tender puentes entre los ciudadanos de Cerdanyola, de respetar a todas aquellas personas que no le han votado, de no ofendernos, de ganarse Ud. nuestro respeto y admiración, pero una vez más, por su falta de decisión y de altura de miras, la ha desaprovechado, demostrando que en su forma de gobernar solo impera un autoritarismo caprichoso disfrazado de “demócrata, participativo e integrador”.

Article de Maria F. Valle, portaveu del Grup Municipal de C’s.

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